EDICIÓN 2009

Los caminos pampeanos mostraron su dificultad

 

Juan Pablo Raffler se quedó con la tercera edición de los 80 kilómetros de Toay, la prueba organizada por Pampeanos Deportes y Desafíos tuvo un total de 131 bikers dieron vida a una prueba, disputada en una jornada muy ventosa.  Con gran expectativa se esperaba la tercera edición de los 80 kilómetros de Toay, prueba que mantiene su continuidad y crece paulatinamente, para esta ocasión se modificó el recorrido respecto del utilizado en 2008, pero sin perder calidad en el duro trazado que surcó caminos pampeanos entre arenales, guadales y senderos.


Los bikers, que llegaron de distintos puntos del país, poblaron el polideportivo Horacio Del Campo, sitio de la partida realizada pasadas las 9:30 ante la mirada del público que acompañó la carrera.
El pelotón con más de 100 voluntades partió tras la cuenta regresiva, todos juntos, varones y mujeres, los que buscaban los 80 kilómetros y los que iban por la mitad del trazado salieron del complejo Del Campo, lo rodearon y se acomodaron sobre la banquina del acceso sur.

 

Ahí mismo el lote mostró sus primeros quiebres, no todos pudieron aguantar el tren que impuso Juan Pablo Raffler, quien se entrada se ubicó al frente de la caravana, ni tampoco soportaron el viento que en ese tramo inicial era en contra.


Con un primer corte de cerca de 15 pedalistas, el resto emprendió la ardua tarea de perseguir en busca de mejores ubicaciones, algo que se truncó rápidamente con la aparición de un arenal frente al basurero municipal, perdieron velocidad y empezaron con las dudas, claro la oscilación de las máquinas incluso llevó al piso a unos cuantos.
Casi a la mitad del recorrido, el hombre de Viedma, Raffler, ya estaba fugado en soledad, en tal condición ingresó al Campo Doblet, seguido a cierta distancia por Sebastián Fernández. Un poco más atrás aparecía un grupo que cruzando ese campo contó con la ayuda de un caballo que hasta “pasó a tirar”, luego de ese hecho jocoso los muchachos se acomodaron nuevamente en la escalera y continuaron en su cacería.
Sobre la segunda vuelta, la distancia lograda por “El Hombre de Hielo” era indescontable, pero entre Fernández y el resto la brecha era menor.
Los arenales del sendero que lleva al histórico Mangrullo provocaron algunos pinchazos, entre ellos los de Romero, quien quedó retrasado de sus compañeros. Pero sin lugar a dudas los más duro del camino estuvo en el guadal que se formó en la última subida antes de la calle de Los Hornos, bastaba con una bicicleta para levantar polvareda y hacer desaparecer mágicamente a las que le seguían a rueda, no alcanzaba con hacer fuerza o pararse en los pedales, las dudas nuevamente llevaron al piso a más de uno, pero sin consecuencias.
El primer festejo estuvo a cargo de Jacqueline Pansa, que con 2h 16m51s se quedó con los 56 kilómetros de la categoría damas.
Luego y como era de esperarse, con 2h 39m 23s sobre el lomo, Juan Pablo Raffler ingresó en la manga de llegada y cruzó el arco inflable con los brazos en alto, celebrando su triunfo. Algunos minutos detrás aparecieron los tres que pelearían por lo que faltaba del podio, Sebastián Fernández, Rubén Rosales y el local Waldo Medina, quienes luego de un sprint entraron en ese orden en la manga final.
Un rato después apareció Mauricio Rovira, el joven valor de Santa Rosa, que con apenas 16 años se llevó la victoria entre los sub 23, superando a Martín Giovanini, el rubio, que punteó la categoría durante media carrera.
Así, uno a uno y cubiertos de polvo fueron llegando, casi todos porque hubo 26 abandonos, pero realmente extenuados, del primero al último.
La 3ª edición de los 80 km de Toay tuvo un duro rival que fue el viento, que desde muy temprano azotó toda la zona, pero se disputaron en total tranquilidad y sin detalles librados al azar, producto del buen trabajo de organización.